Reglas basadas en patrones que cualquier agente puede crear por ti
Estás hablando con tu IA sobre tus gastos. Repasas unas cuantas transacciones y ves un patrón: cada semana pasas por las mismas tres cafeterías. Así que le dices: "Quiero etiquetar todas mis visitas a cafeterías como 'costumbres diarias'".
Tu agente responde: "Hecho, ya tienes una regla para eso. ¿Quieres que la aplique también a tus transacciones anteriores?".
Ya está. Sin formularios. Sin páginas de ajustes. Sin aprenderte una interfaz de reglas. Has descrito lo que querías y ha ocurrido.
Reglas por conversación, no por configuración
Todas las apps de presupuestos tienen un sistema de reglas enterrado en algún rincón de sus ajustes. Navegas por menús, rellenas formularios, eliges de listas desplegables, configuras condiciones. Funciona, técnicamente. Pero nadie diría que sea agradable.
Era Context lo plantea de otra forma. Tu motor de reglas es una conversación.
"Etiqueta todas las transacciones de Uber y Cabify como 'transporte'." Hecho.
"Categoriza como compra del súper todo lo que venga de Mercadona, Carrefour o Lidl." Hecho.
"Señala cualquier transacción de más de 200 € que todavía no haya etiquetado." Hecho.
Le hablas a tu IA como le hablarías a alguien que te lleva las cuentas. Describe el patrón. Describe lo que debería pasar. Tu agente crea la regla y espera a que la apruebes.
Nada se activa sin tu permiso
Esta es la parte que más importa. Tu agente de IA crea reglas siguiendo tus instrucciones, pero nada se activa hasta que tú lo apruebas de forma explícita.
Cuando tu agente crea una regla, ves exactamente qué va a hacer. Qué transacciones va a capturar. Qué acción va a tomar. La regla se queda pendiente hasta que digas "sí, actívala" o "espera, vamos a ajustarla".
Ese paso de aprobación no es un obstáculo: es justo lo que buscamos. Delegas en tu IA el trabajo pesado de configurar reglas y conservas el control total sobre lo que de verdad se ejecuta con tus datos financieros. El agente hace la configuración. Tú tomas las decisiones.
Qué pueden hacer las reglas
Las reglas de Era Context cubren ese mantenimiento repetitivo que hace que tus datos financieros sean realmente útiles.
Categorizar transacciones automáticamente. "Mete todas mis suscripciones en una categoría de 'suscripciones'." Tu agente detecta el patrón, crea la regla y cada transacción que coincida se categoriza sola, tanto las pasadas como las futuras.
Etiquetar patrones de gasto. "Etiqueta como 'ocio' todo lo de restaurantes que caiga en fin de semana." Las etiquetas te dan una capa flexible por encima de las categorías. Úsalas como quieras: por estado de ánimo, por finalidad, por proyecto, por persona.
Limpiar nombres de comercios. Esas descripciones crípticas que te manda el banco — "PAGO TARJ *CAFE CENTRAL 4471" — se pueden limpiar solas. "Cada vez que veas una transacción de PAGO TARJ *CAFE CENTRAL, renombra el comercio como Café Central." Extractos legibles, cero esfuerzo.
Detectar cargos recurrentes. "Enséñame cualquier cargo recurrente nuevo que aparezca por primera vez." Corta la acumulación de suscripciones antes de que empiece. Tus reglas pueden señalar patrones recurrentes nuevos para que siempre sepas quién te está cobrando.
Señalar anomalías. "Avísame si mi gasto en cualquier categoría sube más de un 50 % respecto al mes pasado." Deja que tus reglas vigilen los patrones raros mientras tú te ocupas de lo demás.
La biblioteca de reglas ya hechas
No a todo el mundo le apetece empezar de cero. Era Context incluye una biblioteca de reglas ya hechas que puedes explorar y activar con una sola conversación.
Pregúntale a tu agente: "Enséñame qué reglas hay disponibles". Verás plantillas para los patrones más habituales: detección de suscripciones, limpieza de comercios, organización por categorías, avisos de gasto. Escoge las que encajen con tu caso, personalízalas si quieres y actívalas.
La biblioteca es un punto de partida, no una limitación. Todas las reglas ya hechas se pueden modificar, y siempre puedes crear reglas totalmente a medida describiendo lo que quieres.
Cada regla recuerda tus palabras
Un detalle que suena menor pero importa más de lo que parece: cada regla guarda las palabras exactas con las que la creaste.
Dentro de seis meses puede que mires una regla y te preguntes por qué existe. En vez de tener que deducir la lógica a partir de condiciones técnicas, verás tu petición original: "Creé esto porque quería controlar cuánto me gasto en el perro".
Esto sí es un historial que se entiende. No marcas de tiempo y registros técnicos, sino tus propias palabras explicando tu propia intención. Cuando tu IA te ayude a repasar tus reglas más adelante, podrá contarte el porqué de cada una, no solo el qué.
Cualquier agente puede crear reglas
Como Era Context funciona con cualquier cliente compatible con MCP, puedes crear reglas desde la IA que estés usando. Empieza una regla en Claude. Modifícala en ChatGPT. Repásala en Gemini. Tus reglas viven en Era Context, no dentro de un agente concreto.
Eso también significa que aprovechas los puntos fuertes de cada IA en la conversación. Si uno entiende mejor las descripciones con matices, úsalo para las reglas complicadas. Si otro es más rápido con los cambios sencillos, úsalo para el mantenimiento. A tus reglas les da igual quién las creó.
El salto de gestionar a describir
Lo importante de fondo es cómo te relacionas con tus herramientas financieras. Las apps de siempre te piden que aprendas su interfaz: sus formularios, sus menús, su vocabulario. Era Context te pide que uses tus propias palabras.
"Quiero separar las comidas de trabajo de las comidas personales" es una instrucción completa. Tu agente decide qué comercios encajan, crea la regla y espera tu visto bueno. Tú has descrito un resultado. Tu agente se ha encargado de llevarlo a cabo.
Así es como debería sentirse la automatización financiera. Sin ir haciendo clic por pantallas de configuración. Sin aprenderte una sintaxis de reglas. Solo decir lo que quieres y aprobar el resultado.
Cómo empezar con las reglas
Las reglas están disponibles en el plan Organize de Era Context y superiores. Conecta tus cuentas, ponte a hablar con tu IA y describe lo que quieres organizar. Tu agente se encarga del resto, y tú solo apruebas. Consulta precios para ver qué incluye cada plan.
Empieza por lo fácil. "Etiqueta todos mis supermercados." Mira qué tal se siente. Después ponte específico. "Señala cualquier suscripción que esté pagando y no haya usado en 30 días." Después ponte creativo. El único límite es lo que seas capaz de describir.
Tus datos financieros deberían funcionar como tú piensas en ellos, no como los estructura una base de datos. Las reglas son la forma de salvar esa distancia, conversación a conversación.
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